Existe en el término árboles frutales, plantaciones, siembras, pastos artificiales, con sectores de vegetación espontánea, arbórea y arbustiva. En profusión abunda el marabú. En la franja costera, el mangle rojo, mangle prieto, patabán y yana; además de palmas, cañas y arbustos espinosos. En cuanto a fauna, predominan el ganado vacuno, equino, porcino; así como crías de aves y en el litoral abunda la langosta y la biajaiba, también tortugas y otros moluscos. Al igual que en el resto de la Isla, hay infinidad de animales domésticos. La densidad de animales endémicos es clasificada como media y habitar especies en las sábanas húmedas y arenosas de sus costas.
A principios del siglo XVII el territorio no era más que un espeso bosque en el sitio donde hoy está ubicada su parte urbana, ya con la extensión de la caña de azúcar y el incremento de los trapiches y los cultivos que tría aparejada la obtención de los granos: los árboles fueron talados, las sábanas dejaron de estar despobladas por la proliferación de haciendas y pequeños y grandes trapiches y la población sufrió enormes transformaciones y crecimientos con la introducción de negros esclavos para el trabajo en las plantaciones.
